El Zodiaco según la Psicología Astrológica

Por Ana María Quiroga A.

Otro artículo mío, hoy 16 de abril salio en Bienestar y Salud:” El Zodiaco según la Psicología Astrológica”
http://www.bienestarysalud.cl/bienestar/el-zodiaco-segun-la-psicologia-astrologica.html 

Con frecuencia escuchamos que los planetas influyen sobre nosotros, o que un signo determinado o una casa astrológica, “nos hace” ser como somos, pero rara vez hablamos sobre la Tierra misma y su irradiación. Como sabemos desde distintos lados, la Tierra es un ser vivo, y como tal contiene un aspecto energético que es la suma de la energía e irradiación de todos los cuerpos vivos en nuestro planeta al que podríamos llamar el “espíritu de la Tierra”.

fe392f78a62c6fc460cf8c2a182b395f_MEl espíritu de la Tierra es donde vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser; todos los reinos que habitamos la Tierra somos formas de expresión de este espíritu; y participamos en un permanente intercambio vital de todos sus procesos cíclicos y de su desarrollo.

Por otro lado, el zodiaco podemos imaginarlo como una banda circular situada en el cielo alrededor de la Tierra, por la que aparentemente se desplaza el Sol a lo largo del año, eso es la eclíptica. Así es que aunque sepamos con las certezas de la ciencia que es la Tierra la que gira alrededor del Sol, esta es la visión subjetiva que experimentamos desde nuestra perspectiva; y tendrá que ser la visión correcta si nos ocupamos más bien del ser humano y de su interacción con el cosmos y no al revés.

El zodiaco no está allá fuera en el universo infinito donde se encuentran las constelaciones de estrellas del mismo nombre, sino que es algo que definimos desde la Tierra; no es más que es una división del “camino del Sol” en 12 partes iguales de 30 grados cada una; y podemos decir que mirado desde la Tierra misma, observamos el universo a través de estos doce sectores, cada uno de un color que en la práctica funciona como un filtro.

Como lo que rodea a la Tierra es su campo energético, podemos agregar entonces que el zodiaco es en realidad el aura de la Tierra.

Ya Ptolomeo, alrededor del 127 D.C., describió el zodiaco como un “cinturón de ígnea energía creativa alrededor de la Tierra”. Podemos imaginar que, dice Louise Huber[1], “en el transcurso de miles de años, el ser humano ha enviado sus sentimientos, sus preocupaciones, sus deseos y sus ideas hacia el cielo en espera de recibir respuesta y ayuda, y que estas irradiaciones que la humanidad ha proyectado hacia el cosmos durante tanto tiempo son reflejadas de nuevo hacia la Tierra en forma de respuestas esperadas, influencias, sucesos, impulsos de desarrollo, ciclos y épocas”. De manera que todas estas formas mentales y emocionales crean en el entorno terráqueo una gran diversidad de imágenes que denominamos zodiaco, y que por lo demás, Jung llamaría arquetipos, lo que según el mismo dice: “una tendencia innata a generar imágenes con intensa carga emocional que expresan la primacía relacional de la vida humana”, sin embargo,  “No se trata, pues, de representaciones heredadas, sino de posibilidades heredadas de representaciones. Tampoco son herencias individuales, sino, en lo esencial, generales, como se puede comprobar por ser los arquetipos un fenómeno universal”.

El zodiaco entonces, nos da pistas de nuestra familia, de nuestros padres y también se corresponde con la genética del pueblo en el que nacemos. Un planeta en un signo del zodiaco, indica pues una posibilidad heredada de representaciones.

Desde la ciencia sabemos que la Tierra y todos los cuerpos celestes, ocasionan una configuración gravitacional que cambia según la disposición de los cuerpos. Todos tienen un campo gravitacional, siendo el del Sol el más potente y el que mantiene a todos los planetas orbitando a su alrededor. El zodiaco o campo magnético de la Tierra es su entorno cósmico, a través del cual la Tierra está en contacto con las influencias externas a ella proveniente del resto del sistema solar, y también con todos los reinos terrestres que la han habitado a través de los tiempos. Todo lo que proviene del exterior debe pasar y por lo tanto ser filtrado por esta banda zodiacal antes de llegar a nosotros.

A la categoría “planetas” en astrología, pertenecen el Sol que en realidad es una estrella, la Luna que es nuestro satélite, los planetas del sistema solar: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y el planeta enano Plutón. Cada uno de ellos es una pieza clave del sistema astrológico y representan funciones psicológicas o son vistos como nuestros órganos vitales.

Un planeta entonces es filtrado por el signo donde se sitúa, de manera que la función que representan queda coloreada por tal signo.

Los signos representan el modo como quisiéramos expresarnos, y una solución a la problemática de nuestros planetas. Un planeta toma la cualidad de un signo y espera poder utilizarla para expresarse o para manifestar su capacidad o potencial, y en caso de lograrlo nos sentimos satisfechos y muy cercanos a nuestra esencia.

El Sol, en Psicología Astrológica, simboliza la mentalidad de la persona, su propia forma de pensar, la cualidad de su autoconciencia y su nivel de autonomía. También representa la vitalidad y la capacidad de irradiación de la persona, y su función más importante es la de dirigir la energía de forma controlada mediante la voluntad. De forma tal, que el Sol en Leo por ejemplo, se percibirá a sí mismo como soberano del universo, porque arquetípicamente Leo es un rey de reyes, y la mentalidad representada por el Sol tendrá que ser soberana y por tanto la persona con Sol en Leo tendrá una gran irradiación.


[1] Los Signos del Zodiaco. Reflexiones y meditaciones. L. Huber, 2002, API-ediciones España S. L., Barcelona.

 

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