Mi Historia Personal

 

A raíz de sufrir una crisis de identidad que me llevó a abandonar mis estudios de Matemáticas cuando ya casi concluía mi carrera; y además de comenzar terapia, en el año 1983 tomé la decisión de trabajar los fines de semana  en un hospital, mientras buscaba trabajo más acorde a mis estudios. En esa época vivía en Uppsala, Suecia, desde hacía ya varios años. Naturalmente bien poco me gustaba el hecho de limpiar, por lo que cada vez que podía me escapaba a la biblioteca. En una de esas mañanas, con la esperanza de pasar desapercibida por el personal escogí un sector algo escondido de la sala de lecturas y mientras buscaba con la vista algo entretenido que leer, prácticamente me cayó en la cabeza un libro que se llamaba “Ställ ditt Horoskop”, cuya traducción  sería algo así como “Levanta tu Horóscopo”. Así me enteré que un horóscopo debía ser cuidadosamente calculado, y que se necesitaba algo más que conocimientos básicos de matemáticas y astronomía para comprender a cabalidad de qué se trataba. Lamentablemente las tablas que traía el libro, sólo servían para los países escandinavos aunque había algunas referencias para hacer las modificaciones necesarias para los nacimientos ocurridos en las latitudes sureñas también se requería de mayor información. Era la época en que aún no había programas accesibles a cualquiera que con un sólo click hacen un dibujo precioso de la imagen de tu propia carta.


La lectura de ese libro me despertó tal interés y curiosidad, que empecé a buscar en librerías y bibliotecas por mayor información; pero en sueco sólo encontré textos básicos y en castellano, ¡nada! Por suerte en Estocolmo había una muy surtida librería especializada que importaba literatura en inglés. De modo que a golpes de diccionario logré introducirme en el fascinante mundo de la astrología. Mi precario conocimiento del idioma inglés de entonces dificultaba la comprensión de textos que requerían mayor riqueza en el lenguaje. Apenas pude y tuve la oportunidad, en un viaje a España, logré adquirir algunos libros de astrología en mi lengua materna, sobre todo de Liz Greene, Sasportas y Arroyo quienes me condujeron por los caminos de la mitología y del mundo de la psicología jungiana, un tema que nunca dejaría de hechizarme y que provocó en mí el deseo de investigar otros campos afines como la Numerología, el “I Ching”, el Tarot y los Sueños. Unos cuantos años después, ya en Chile tuve la oportunidad de seguir un curso de Psicología Junguiana a cargo de Marco A. Recuero.

Mi primera lección de cómo encontrar significados en una carta natal, me la dio la persona que interpretó la mía; ella era una chilena de paso por Suecia, astróloga y amiga de amigos. A fines de la década de los 80 empecé con las primeras lecturas de cartas natales a mis amistades, que en pago debían llevarme algún regalo consistente en un tarro de duraznos, una botella de vino o cualquier otra cosa que se les ocurriera. Mientras tanto después de haber superado medianamente mi crisis del año 1983, finalmente concluí mis estudios universitarios e incluso unos años más tarde obtuve el grado de Philosophy Doctor, luego de lo cual tomé la difícil decisión de volver a Chile.

En mis primeros años de vuelta a mi país, me dediqué mas bien a ambientarme de nuevo, la verdad es que tantos años fuera no habían pasado en vano, y me costó bastante volver a insertarme en la sociedad. Conseguir trabajo en una universidad con mi grado académico, no fue tan difícil pero me exigía un tipo de vida a la que definitivamente no estaba acostumbrada. Además vivir en Santiago, acostumbrada como estaba a la bicicleta y al aire limpio de las pequeñas ciudades suecas, me resultó bastante abrumador. En el año 1996, dicté mi primer taller de astrología que trataba sobre los signos zodiacales y la mitología; el grupo era pequeño pero resultó un trabajo muy bonito.

Primeros estudios formales y Crisis

Al año siguiente, y con la aspiración de conocer el mundo de la astrología en Chile me decidí por tomar un curso. Me dirigí a la Academia Syncronía y escogí un diplomado con mención en Astrología, la profesora era María Luisa Valdovinos. La profesora era encantadora y tenía un ayudante entonces que le decían “Rupi” (Cristián Rupaillán). Pero en mi tan personal camino, yo volví a tener otra crisis de identidad, esta vez algo más “violenta” que la que había sufrido en Uppsala. Después de atravesar la parte más dura de la crisis, la decisión también fue algo más violenta.

En 1998, renuncié a la Universidad donde trabajaba con la intención de cambiar completamente mis hábitos de vida. Tomé todos mis bártulos y me vine a vivir a la Quinta Región.  Conseguí trabajo como docente a honorarios en una Universidad de la zona, y el resto del tiempo lo dediqué a perfeccionar mis estudios en el ámbito no solo de la Astrología sino también en temas afines; descubrí que lo que realmente me apasiona es la psique humana. Me hubiera gustado volver como estudiante a la Universidad, desafortunadamente Chile era demasiado caro y mis entradas no sólo se volvieron pocas sino también irregulares; así que me decidí por cursos cortos de psicología “alternativos” o “complementarios”. Buscando en internet, me encontré con la Psicología Astrológica y la Escuela Española Huber. Me sedujo la promesa de estudios rigurosos, a los que ciertamente estaba acostumbrada y también que se considerara la astrología “exclusivamente como una herramienta de diagnóstico con la que podemos reconocer diferencias de carácter, problemas de la psique humana y del desarrollo psico-espiritual…”. Me anoté en el curso y luego de un par de años de intenso trabajo particularmente conmigo misma, no solo descubrí que yo misma podía ser mi propia terapeuta sino que conseguí en Marzo de 2002 el certificado que acredita que había “terminado satisfactoriamente el Curso para el Diploma de ASESORAMIENTO ASTROLÓGICO y que había adquirido el nivel requerido de aptitud tanto a nivel teórico como práctico”. Durante el tiempo que duró el estudio del nuevo método, me vi obligada a suspender mis actividades como tallerista y lectora de carta astral porque surgieron varias contradicciones con la astrología que practicaba. Apenas empecé a sentirme más segura con los nuevos conocimientos rápidamente los puse en práctica y además de recibir consulta también empecé a dictar algunos talleres en la zona de Valparaíso.

Se dice que el Método Huber, combina la psicología con la astrología. Cuando la pareja Huber se conoció, Bruno estudiaba psicología y Louise era discípula de la Escuela Arcana de A. A. Bailey y ambos se interesaban por la astrología. Esta mezcla de conocimientos desembocó más tarde en el viaje que realizó el matrimonio a Florencia en 1958, Bruno trabajaría  como asistente de investigación del psiquiatra italiano Roberto Assagioli y Louise sería su secretaria personal. Los tres años que se quedaron viviendo con Assagioli les permitió asimilar con fuerza el método de la Psicosíntesis desarrollado por el psiquiatra, quien es uno de los precursores de lo que hoy llamamos Psicología Transpersonal. Bruno contaba que fue Assagioli quien lo estimuló a la investigación astrológica; la Psicosíntesis sirvió de base e inspiración, junto con las enseñanzas arcanas y las viejas tradiciones astrológicas, a este nuevo producto:  ”Psicología Astrológica”.

Los asesores astro-psicológicos partimos de la base de que en nosotros mora un ser superior que es puro espíritu, aún cuando en el asesoramiento nos ocupemos en primer lugar de la personalidad y de los problemas que tengamos para insertarnos en este mundo.

Nuevas Inspiraciones

Naturalmente el contacto con el método provocó en mi, la necesidad de estudiar algo más sobre mi propio espíritu. Razón por la cual participé en seminarios e hice cursos relacionados con la Psicología Transpersonal, como por ejemplo Sueños, Auto-hipnosis, Regresiones, Gestalt, etc., y empecé a leer autores como Ken Wilber, Stan Grof, Maslow, Ericsson, Roger, Naranjo, etc., y por supuesto seguí leyendo a Jung, porque entre otras cosas empecé a entenderlo mucho mejor. También me inicié en Reiki en el primer y segundo nivel.

En los años posteriores seguí participando en la Escuela Española Huber. Vía internet tomé dos cursos, uno de “Astrología Esotérica”  y otro sobre “Sinastría” (relaciones de pareja), además de colaborar con algunos textos para el Boletín que la escuela edita cada tres meses. El año 2005 viajé a España con el fin de participar en varios cursos avanzados intensivos dictados por Michael y Luise Huber y presentarme como candidata al título que otorga el API suizo.


En la primera foto con Louise Huber y en la segunda, con todos mis compañeros el día que nos dieron los diplomas. Michael Huber aparece atrás, alto y de pelo largo.

Con fecha 10 de Septiembre de 2005, la dirección del Astrologisch-Psychologisches Institut me otorgó el diploma que certifica que estoy cualificada para ejercer como ASESOR ASTRO-PSICOLÓGICO lo cual me habilita como tutora a distancia de la Escuela Huber Española.

DSC_0472Hoy aparte de trabajar exclusivamente con los temas de la Psicología Astrológica, he agregado a mi historial haber hecho un curso de introducción a Jung (2011), y luego otro de prácticas junguianas (2012), y también hice el curso de terapeutas florales (2011) y en 2012 un cuasi diplomado de “Patologías y terapia floral” con un estupendo profesor: E. Grecco. En 2014 participé como exponente en el 1° Congreso de Astrología en Chile. Durante 2015 y 2016 asistí puntualmente semana a semana al Seminario de Antroposofía que dicta Miguel López. Entre 2013 y 2015 asistí a varios talleres de cocina vegetariana, vegana y antroposófica, empecé a tejer profusamente, aprendí telar y palillos, fui a clases de Tai-Chi hasta que mi profesor se enamoró de una viajera que se lo llevó a sus pagos, así que me cambié a Yoga pero reconozco que aún ando buscando un instructor de Tai-Chi, esporadicamente hago Qi Gong. Ya dejé completamente atrás las clases en la universidad,  pero como parte de mi formación tendría que nombrar el trabajo que hice desde  2008 a 2013 como profesora de “Métodos de Investigación” y “acompañante-orientadora” en los trabajos de tesis que hacían los alumnos de la carrera “Salud Integrativa” de la UPV en Santiago, lo que contribuyó enormemente a mejorar mi marco de referencias en el mundo de la medicina y terapias alternativas y complementarias.

Sin embargo y como siempre desde que me inicié en el mundo del método Huber de Astrología, puedo seguir diciendo que la Psicología Astrológica es el eje principal alrededor del cual giran mis otros aprendizajes y actividades.

Constantemente estoy dando el curso del diplomado, seminarios, charlas, talleres y atiendo consulta en Viña del Mar, Santiago y también en Limache, tierra de machis (chamanes en el lenguaje de nuestros mapuches) donde tengo mi casa. El diplomado en particular, lo estuve dictando en Santiago desde 2010 a 2015, así como en la Región de Valparaíso y algunas otras ciudades ocasionalmente. Actualmente inicié hace poquito (octubre 2017) un grupo de Diplomado en Santiago y pronta a concluir otro grupo en Viña del Mar (marzo-abril 2018), así como también anunciando el inicio de un nuevo grupo para el próximo año (2018), en Viña del Mar, esperando que también venga gente de otras regiones.

Naturalmente estoy atendiendo consulta regularmente en Viña del Mar y Limache, voy una vez al mes a Santiago y una vez al año a Punta Arenas, y otras regiones… y en cuanto a mis estudios… bueno, sigo formándome, escojo ser una eterna estudiante…

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