Alergias y Resfríos bajo el signo de Libra

El equinoccio de primavera en nuestra parte del mundo ocurrió en el mismo instante en que el Sol entró al signo de Libra, este 22 de septiembre recién pasado.

El equinoccio no alcanza a durar un segundo, astronómicamente hablando, aunque solemos definirlo como el momento en el año donde los días y las noches tienen igual duración en cualquier lugar de la Tierra y ocurre dos veces en el año, al inicio del otoño y de la Primavera. El momento exacto ocurre cuando el Sol en su recorrido anual ingresa a los signos de Aries y Libra.

El hecho de que la luz y la oscuridad se encuentren en equilibrio, significa que ninguno de los dos prevalece sobre el otro, haciendo referencia al momento más oportuno para escoger el camino que transcurre entre las dos grandes líneas de fuerza, el fiel de la balanza, el signo zodiacal de Libra. Donde debemos aprender a decidir en consciencia, siempre podemos inclinarnos a uno u otro lado, según nuestros deseos pero la lección de Libra es escoger con independencia y coraje, de la que nos provee el signo opuesto complementario de Aries que luego que surge, desde el plano de la mente gobierna. Ambos signos hacen referencia a lo que en Psicología Astrológica llamamos el eje del encuentro, donde “tú y yo nos encontramos en igualdad de condiciones”, cuando lo claro y oscuro tienen igual valor.

Pero, ¿qué tienen que ver el equilibrio con las alergias? Porque la primavera parece ser la época favorita de las alergias, y no sólo eso, sino que según ciertas estadísticas también es la época que trae consigo la mayor cantidad de suicidios. Después del día mas corto del año, en el solsticio de invierno, la luz lenta pero decididamente avanza hasta el equinoccio de primavera cuando se iguala con la oscuridad. En ese instante se produce el equilibrio, ¿pero que ocurre después?

Podríamos decir que el efecto de la luz puede resultar excesivo para algunas personas, porque los rayos del sol alcanzan lugares que sería deseable mantener ocultos.

Alergias 

Se dice que las alergias son trastornos de hipersensibilidad de tipo inmunológico que ocasiona lesión en los tejidos. La pregunta es, a qué somos hipersensibles, ¿a la luz del sol? Por lo general los alérgenos tradicionales se asocian a todo lo que surge en Primavera: el polen, ciertas flores, árboles, pasto, tomates, etc., además de los que están durante el año que se hacen más potentes: gatos, perros, caballos, y otros animales; y no olvidar el polvo, aunque podríamos seguir con una larga lista. Pareciera que las personas alérgicas agregan un nuevo alérgeno a sus vidas en forma cíclica.

Hace algunos años recuerdo una frase que se me quedó pegada, “no hay que preguntarse a qué son alérgicas las personas sino a quienes”. Otra forma de verlo sería observar lo que ocurre en primavera, el significado de las flores, del polen, del verdor de los árboles, de todo lo que crece… entonces quizás podamos hacer consciencia que allí hay un tema que se relaciona con la vitalidad, el amor, la sexualidad, la fertilidad, el crecimiento, etc. (y también la consciencia, o el conocimiento de nosotros mismos). Quizás no somos suficientemente jóvenes, suficientemente bonitos, suficientemente esbeltos, suficientemente etc.

Según La enfermedad como camino (T. Dethlefsen & R. Dahlke), la alergia es sinónimo de agresividad hecha materia. Recordemos que la alergia es una reacción muy fuerte a una sustancia (alérgeno) que provoca una reacción inmunológica, es decir el cuerpo se defiende de ese alérgeno, estornudando por ejemplo. Dicho de otro modo, el cuerpo pone en acción su sistema de defensas frente a una agresión, a un enemigo. Por lo tanto, la alergia representa una actitud defensiva y agresiva de algo que está escondido a la consciencia, y la agresividad está muy ligada al miedo: sólo se combate lo que se teme; y el miedo está directa o indirectamente relacionado con Saturno en la carta natal, mientras Marte (Aries) se asocia a la agresividad y Venus (Libra) a la armonía.

Las alergias suelen asociarse al asma y también a los resfríos, es decir males asociados a las vías respiratorias, y todos sabemos que la respiración está directamente relacionada con la vida.

El acto de respirar es un proceso de tomar y dar (aire) en igual proporción, es decir, volvemos al tema del equilibrio. El asmático trata de tomar demasiado. Inspira profundamente y provoca una excesiva dilatación de los pulmones y un espasmo respiratorio. Toma llenándose hasta rebosar y, cuando tiene que dar, llega el espasmo… aquí hay una clara referencia al tema del dominio y del desvalimiento, y naturalmente al amor. El resfrío, suele producirse en situaciones críticas, que sin ser dramáticas suelen ocuparnos gran parte de nuestros pensamientos (elemento aire y cuerpo mental en psicología astrológica), y el resfrío surge como tabla de salvación que nos obliga a ocuparnos aunque sea un poco, de nosotros mismos, de equilibrar nuestra vida. Cuando estamos hasta las narices con una situación de vida, nos agarramos un resfrío. La nariz y más específicamente el olfato, se relaciona con el planeta Marte en Astrología, y el gusto (la boca) se relaciona con Venus, que por los demás son los mismos planetas que se asocian a las libidos masculina y femenina respectivamente.

El elemento aire se asocia al pensamiento, y en astrología los signos de aire son Géminis, Libra y Acuario asociados a las casas astrológicas tercera, séptima y onceava respectivamente. Como dijimos en Libra escogemos el camino del centro, en Géminis luchamos con nuestro gemelo oscuro: Reconozco mi otro yo, y en el menguante de ese yo, crezco y resplandezco. Finalmente en Acuario, aceptamos ser parte del Gran Todo: Agua de la vida soy, derramada para los sedientos, naturalmente esta agua de vida es el aire que respiramos. El cuerpo mental por otra parte se asocia al Sol, la autoconsciencia. El mismo Sol que en estos días de comienzos de primavera nos ilumina el día en un tiempo similar al que se esconde de nosotros durante la noche, buscando nuestro equilibrio.

Nota: Vale la pena leer La enfermedad como camino (T. Dethlefsen & R. Dahlke) que se puede encontrar fácilmente en internet. En ese texto se pueden encontrar interesantes ideas respecto no solo a los problemas que nos ocasionan las alergias y resfríos sino a la enfermedad en general.

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